Antonio Gramsci
Biografía
Sus padres fueron Francesco Gramsci (
1860-
1937) y Giuseppina Marcias (
1861-
1932). Francesco era originario de
Gaeta y estudiaba
derecho, pero a causa de la pobreza de su familia debió encontrar rápido un trabajo y partió para Cerdeña. Corría el año 1881 y se emplearía en la oficina de registro de
Ghilarza. Allí conoce a Peppina, que sólo había estudiado hasta tercero de
primaria y se casan, a pesar de la oposición de los padres de ella. Durante este período nacieron sus hijos: Gennaro (
1884), Grazietta (
1887), Emma (
1889) y en
1891, en
Ales, Antonio, bautizado el
29 de enero.
El año siguiente los Gramsci se mudaron a
Sorgono, donde nacen sus hijos: Mario en
1893, Teresina en
1895 y Carlos en
1897. Arrestado el
9 de agosto de
1898 con la acusación de peculado, concusión y falsedad en actos, Francesco Gramsci es condenado el
27 de octubre de 1900 al mínimo de la pena con la atenuante del “leve valor”: 5 años, 8 meses y 22 días de cárcel, para expiar en Gaeta. Privada del sueldo del padre, para la familia Gramsci son años de extrema miseria. Antonio, por una caída a los tres años, sufre un traumatismo que le provoca una deformación en su columna y no crece más: su altura no superará el metro y medio. Aunque según la autopsia y los datos que dan en la "Casa-museo de Antonio Gramsci" en Ghilarza, estaba enfermo de tuberculosis ósea, lo que le impidió el crecimiento. Y ya poco antes de la muerte le afectó en los pulmones.
Antonio comienza a asistir a la escuela primaria a los siete años y la concluye en 1903 con el máximo de calificaciones. Sin embargo, las condiciones de la familia no le permiten inscribirse a la
secundaria y da su pequeña contribución a la economía doméstica trabajando en la Oficina del Catastro por 9
liras al mes, el equivalente a un
kilo de
pan al día. Trabajaba diez horas al día removiendo «registros que pesaban más que yo y muchas noches lloraba a escondidas porque me dolía mucho el cuerpo».
El 31 de enero de 1904 Francesco cumple su condena. Es rehabilitado y obtendrá un empleo de escribano en la Oficina del Catastro. Antonio puede inscribirse en la secundaria municipal de
Santu Lussurgiu, a 18 kilómetros de Ghilarza, «una pequeña escuela en la cual tres presuntos profesores regañaban, con caras exageradamente sombrías, durante las cinco clases». Con esta preparación aventurada logra graduarse en
Oristano y en el verano de 1908 se inscribe en el liceo de Torri de Cagliari, donde comparte una pensión junto a su hermano Gennaro, que trabaja en una fábrica de hielo.
El hermano, después de prestar el servicio militar en Turín, había regresado a Cerdeña "convertido" en
militante socialista. Así, Antonio puede leer libros, periódicos y opúsculos socialistas, como también las novelas populares de
Carolina Invernizio y de
Antón Giulio Barrili. También lee a
Grazia Deledda pero no la aprecia, considerando que la visión que la escritora manifestaba era sustancialmente
folclorística. Lee la Voz y el Marzocco,
Giovanni Papini,
Emilio Cecchi y sobre todo a
Benedetto Croce y
Salvemini.
Al fin del segundo año del instituto, pide a su profesor, director de la
Unión Sarda, poder colaborar durante el verano en el periódico con breves correspondencias y el profesor lo acepta: el
20 de julio de
1910 recibe la credencial de periodista. El año siguiente se gradúa del liceo con puros ochos y un nueve en
italiano.
Para Gramsci, la "filosofía de la praxis", no se daba todavía bajo una forma propiamente "filosófica", en el sentido de un sistema coherente y organizado. Surgió en forma de aforismos y criterios prácticos, debido a que su creador –Marx– no pudo elaborarla por haberse concentrado en otros problemas. Polemizando con Benedetto Croce, que reducía el marxismo a una metodología histórica –Gramsci postulaba una premisa teórica: "la filosofía de la praxis está por elaborar, lo que no significa que no exista potencialmente, sino, por el contrario, que incumbe a los seguidores de Marx y Engels desarrollar lo que éstos han dejado en germen"(2).
En consecuencia, Gramsci aporta su propia contribución. A la pregunta ¿Qué es la filosofía?, responde negando la existencia de una "filosofía
en general, "para afirmar la existencia de diversas filosofías, o concepciones del mundo, entre las que se debe de optar. Combatiendo las concepciones elitistas de la filosofía, Gramsci considera que ésta no debe reservarse exclusivamente a "filósofos profesionales" ya que, en la medida que se trata de una actividad intelectual, practicada generalmente, "todos los hombres son filósofos".
El énfasis historicista de Gramsci hace adquirir a su pensamiento especificidad propia en el seno del marxismo. Como indica el profesor Gustavo Bueno, "el materialismo histórico, bajo la influencia de Engels, habría experimentado constantemente un tendencia a desplazarse hacia el materialismo dialéctico (en el sentido naturalista) como compensación a ese desplazamiento podrían entenderse gran parte de las interpretaciones "voluntaristas", "subjetivistas", o "metafísicas", consistentes en subrayar los momentos del "espíritu subjetivo" y del "espíritu absoluto"(marxismo cristiano, marxismo moral, etc). Gramsci representaría la interpretación de esa vuelta al revés de Hegel –Croce– en el sentido del desplazamiento del "centro de gravedad" de la historia al lugar ontológico que, en el sistema hegeliano, se designa como "espíritu objetivo". Con ello la filosofía deja de ser un estéril manejo de conceptos para pasar a ser tanto acción como concepción.
La identificación filosofía-política-historia constituye el núcleo de la concepción gramsciana de la filosofía. Para Gramsci, en efecto, la política es el primer momento donde la filosofía se halla en la fase simple y elemental afirmación. En consecuencia, la filosofía concebida como "reflexión crítica", es también política, es decir, acción permanente", y, en ese sentido, su identificación con la política significa realización concreta y necesaria de una teoría o de una concepción del mundo.
Sin embargo, Gramsci no se desentendió de las ciencias naturales ni de los problemas epistemológicos generales. Al igual que Lenin, profundizó en la problemática de la física contemporánea para fundamentar científicamente la noción de objetividad y así contribuir a resolver el arduo problema de la relación entre ciencia y filosofía. La misma finalidad persigue cuando se plantea el problema de la denominada "realidad del mundo externo", estudia la relación entre ciencia e instrumentos científicos o profundiza en la elaboración del concepto de ciencia. "Lo que interesa a la ciencia es no tanto... la objetividad de lo real, cuanto el hombre que elabora sus métodos... que rectifica constantemente sus instrumentos materiales... y lógicos –incluidos los matemáticos– lo que interesa en la cultura...la relación del hombre con la tecnología. Incluso en la ciencia, buscar la realidad fuera del hombre no es sino una paradoja.(3). Así trataba Gramsci de basar en sólidos fundamentos epistemológicos la Weltanschauung que haga del marxismo una auténtica filosofía.
No obstante el esfuerzo teórico de Gramsci no constituía una pretensión asépticamente especulativa. Su precoz instinto político la hizo percibir que el cientificismo, tras el que se ocultaban las posiciones revisionistas de los dirigentes de la II Internacional tenía no sólo raíces sociales objetivas sino también fundamentos gnoseológicos de claro signo positivista De ahí su triple lucha contra las impregnaciones que en el seno del marxismo habían alcanzado el positivismo, el determinismo económico y el reduccionismo sociologista. Sin por ello descuidar la necesidad de un "ajuste filosófico de cuentas" con el idealismo de Benedetto Croce, soporte ideológico fundamental de la burguesía italiana. Tal es el origen de la atención especial que dedicó a la relación entre base (infraestructura) y superestructura, a la función del bloque histórico y a su interconexión entre ambos planos de la formación histórica. Su exhaustiva investigación del papel de los intelectuales como "funcionarios de las superestructuras" y la distinción –ya clásica– entre "intelectual tradicional e intelectual orgánico", completa una faceta de la aportación teórica gramsciana de indudable trascendencia filosófica. Reviste también importancia su diferenciación entre "ideologías históricamente orgánicas" e "ideologías arbitrarias", así como el conjunto de su amplio trabajo acerca de la cultura.
Actualmente asistimos a un movimiento mundial de revalorización del pensamiento político y filosófico de Gramsci. A ello contribuyen los congresos internacionales de estudios gramscianos –que periódicamente organizó el Instituto Gramsci y que posteriormente han continuado desarrollando otras entidades–, la edición de sus obras en los más diversos idiomas, y el hecho de que exista general coincidencia en considerar que los análisis de Gramsci representan la única verdadera tentativa marxista de explicitar las modalidades de la vía al socialismo en las condiciones del capitalismo avanzado. Por otra parte, tales análisis son los que mejor explican las causas del hundimiento final del sistema del denominado "socialismo real". Ese es el origen de la vigencia del pensamiento de Gramsci. O, más precisamente, de su creciente actualidad a medida que la problemática contemporánea se centra cada vez más en la temática que constituyó su preocupación fundamental.
N O T A S:
(1) Cita transcrita del prólogo de José María Laso a la obra "Leer a Gramsci" de Robert Maggiori y Dominique Grisoni. Editorial Zero. Madrid, 1974. Página, 11.
(2) Ibídem, pág. 218.
(3) Antonio Gramsci, "El materialismo histórico y la filosofía de Benedetto Croce. Ediciones Visor. Buenos Aires, 1971. Pág. 63. Las obras de Gramsci fueron publicadas inicialmente por la Editorial Einaudi de Turín. En una primera fase aparecieron "Lettere dal carcere"(1947), "Il materialismo storico e la filosofía de Benedetto Croce"(1948), "Gli intellettuali e l organizacione della cultura (1949), "Letteratura e vita nazionale"(1950), "Passato e presente(1951), "L Ordine Nuovo" (1954), "Scriti giovanile"(1958), "Sotto la mole"(1960). Una edición crítica de las Obras Completas de Gramsci, realizada por un equipo del Instituto Gramsci, dirigido por Valentino Gerratana se publicó, editado por Einaudi, en 1975. El mismo año se publicó en México la versión castellana por ediciones ERA. En español, se editaron inicialmente: "Cultura y literatura". Barcelona, 1967. "Introducción a la filosofía de la praxis" Barcelona, 1969. "La política y el Estado moderno "Barcelona, 1971. "Antología" (Selección y notas de Manuel Sacristán), Madrid, 1974.
Sobre Gramsci, se han publicado en España, entre otras, las siguientes obras: A.R. Buzzi, "La teoría política de Gramsci". Barcelona, 1969. Dominique Grisoni y RobertMaggipri, "Leer a Gramsci" Madrid, 1974. José María Laso Prieto, "Introducción al pensamiento de Gramsci". Prólogo de Gustavo Bueno. Madrid, 1973. P. Lombardi, "Las ideas pedagógicas de Gramsci". Barcelona, 1973. J.M. Piotte, "El pensamiento político de Gramsci". Barcelona, 1973. Juan Trías (Coordinador) José María Laso y otros "Gramsci y la izquierda europea". Fundación de Investigaciones Marxistas. Madrid, 1992. Rafael Diaz-Salazar, "El proyecto Gramsci". Prólogo de Francisco Fernández Buey. Editorial Anthropos. Madrid, 1991. Maria Antonietta Macciocchi, "Gramsci y la revolución en Occidente" México , 1976. Angelo Broccoli, "Antonio Gramsci y la educación como hegemonía". Editorial Nueva Imagen. México, 1977. Francisco Fernández Buey, "Actualidad del pensamiento político de Gramsci". Editorial Grijalbo. Barcelona, 1977. Hugues Portelli, Gramsci et la question religieuse". Editions Anthropos, París, 1974. Aguilera
Louis Althusser
Louis Althusser (
19 de octubre,
1918 -
23 de octubre,
1990) fue un
filósofo marxista. Nació en Birmandréis,
Argelia y estudió en la
Escuela Normal Superior (Francia) en
París, donde más tarde se convirtió en profesor de filosofía. Durante su juventud se sintió fuertemente identificado con el cristianismo. Fue uno de los principales referentes académicos del
Partido Comunista Francés (en cuyo interior se involucró en agrias disputas teóricas que desembocarían en su famosa "autocrítica"), y su pensamiento puede ser considerado como una respuesta a múltiples interpretaciones del marxismo, entre ellas
empirismo y el
humanismo.
Althusser es habitualmente encasillado como un marxista
estructuralista, aunque su relación con las otras variantes del estructuralismo francés es bastante compleja.
Participó en la
II Guerra Mundial, en la cual fue hecho prisionero por el ejército alemán en
Vannes en 1940, y pasó cinco años internado en un
Stalag, un campo de prisioneros de guerra. En 1947 le fue diagnosticado un desequilibrio mental, y fue internado en un
hospital psiquiátrico, por una "psicosis maniaco-depresiva causante de accesos melancólicos repetitivos". Durante el resto de su vida sufrirá problemas psiquiátricos, y será internado una veintena de veces más. Fue psicoanalizado por
Jacques Lacan y
René Diatkine.
En 1980 asesinó a su mujer Hèléne estrangulándola, tras lo cual fue internado en un hospital psiquiátrico, donde fue visitado por un juez que instruyó la causa por el asesinato. Althusser fue procesado, pero el mismo día el juez archivó las diligencias, siguiendo los dictámenes de tres expertos que señalaron que Althusser había cometido el asesinato en un acto de locura. La
derecha francesa, por su parte, acusó a la
izquierda de mediar para evitar que Althusser ingresara en prisión.
Murió el 22 de octubre de 1990, aquejado de una insuficiencia cardíaca.
Pensamiento
Ideología
La línea de trabajo más conocida de Althusser tiene que ver con sus estudios de la
ideología, y es Ideología y aparatos ideológicos de Estado su obra más conocida en este campo. Este ensayo establece el concepto de ideología, y lo relaciona con el concepto
gramsciano de
hegemonía. Si bien la hegemonía en Gramsci está en última instancia determinada por fuerzas políticas, el concepto althusseriano de ideología se apoya en los trabajos de
Sigmund Freud y
Jacques Lacan sobre lo imaginario y la
fase del espejo, y describe las estructuras y los sistemas que nos permiten tener un concepto significativo del yo (moi en Lacan). Estas estructuras, según Althusser, son agentes represivos inevitables (y necesarios). Es bajo la influencia de Lacan que define la ideología como la representación de una relación imaginaria con las condiciones reales de existencia. Para Althusser la ideología es ahistorica, pues, igual que el inconsciente freudiano, es eterna. Esto quiere decir, siempre habrá ideología. Para Althusser ésta no es una forma de "engañar" o de "conciencia falsa" sino más bien una relación normal de individuos con la sociedad. La ideología, como ya vimos, es la relación imaginaria (sucede en la mente) de los sujetos con sus relaciones sociales.
La ruptura epistemológica
Althusser pensaba que las ideas de Marx habían sido malentendidas, especialmente por los marxistas. Consideraba que varias formas de interpretar a Marx (el
historicismo, el
idealismo, el
economicismo, el
humanismo, etc.), no hacían justicia al carácter científico de los trabajos de Marx a partir de 1845. Frente a la idea de que toda la obra de Marx se podía entender como un todo consistente, Althusser argumentó que hubo una
ruptura epistemológica (concepto que toma de
Gaston Bachelard) a partir del momento en que Marx se concentró en sus trabajos económicos. Además consideraba que se perdía la especificidad y la fuerza del conocimiento científico si se "complementaba" al Marx maduro con nociones extraídas de sus escritos de juventud o de obras de
F. Engels.
Aunque los primeros trabajos de Marx están vinculados a las categorías filosóficas
hegelianas y a la economía política clásica, con La ideología alemana (escrita en
1845) se habría producido una ruptura repentina y sin precedentes que prepara el camino para sus trabajos posteriores. El problema se complica por el hecho de que Marx no reflexionó en el papel sobre ese giro, y solo lo comunicó oblicuamente. Este giro se puede apreciar sólo mediante una lectura crítica cuidadosa, o mediante otras operaciones, como la que hizo Althusser al editar a Feuerbach traducido al francés y mostrar que muchos de los párrafos de los cuadernos de trabajo de Marx que los marxistas humanistas glosaban, no eran sino transcripciones de Feuerbach que Marx hacía para su uso personal. El proyecto de Althusser era rescatar el poder y originalidad de la teoría de Marx para el avance del conocimiento científico de la sociedad (lo que él denominaba "el continente historia descubierto por Marx") y, a partir de ese conocimiento, poder ofrecer al movimiento comunista internacional elementos para orientar la acción política.
Filosofía
Otros trabajos de Althusser incluyen el volumen colectivo Para leer El Capital (en francés: Lire Le capital 1965), el cual consiste en un intenso trabajo de relectura, en clave estructuralista, de
El Capital, la obra más importante de
Karl Marx. En la edición española el libro está dividido en dos partes; en la primera de ellas Althusser realiza una fuerte crítica a la lectura de El Capital de forma empirista, y en general, a toda forma de empirismo que ataque las ciencias. En la segunda parte Etienne Balibar analiza el objeto teórico de El Capital y la teoría de la transición de una sociedad a otra que hay allí.
En la recopilación de ensayos La revolución teórica de Marx (en francés: Pour Marx 1965), Althusser intenta establecer una periodización estricta de la obra de Marx, separando al Marx maduro, "marxista", del Marx de juventud, aún bajo la fuerte influencia idealista de
Hegel y
Feuerbach. Esta periodización ha sido sometida a fuertes críticas por el pensamiento marxista posterior, que ha intentado revalorizar el pensamiento político del primer Marx.
Quizá la tesis central de toda la filosofía de Althusser es que la historia es un proceso sin sujeto ni fines cuyo motor son las fuerzas productivas (y la lucha de clases determinada por ellas). La historia no tiene sentido. Para Althusser todos somos sujetos, y en calidad de éstos, marionetas de la historia, pero esta historia no es movida por alguien, lo que desemboca en su famosa tesis de que todos somo marionetas de algo que no va a ningún lado, de algo sin sentido.
Otra famosa tesis de Althusser en filosofía es que, al contrario de lo que comúnmente se piensa, la filosofía siempre viene después de la ciencia. Esta tesis rechaza que la filosofía haya sido la madre de todas las ciencias, sino que, más bien, la filosofía es la hija de las ciencias. Esto quiere decir, la filosofía no es una ciencia, sino una reacción a las ciencias en el campo teórico. De esta forma, la matemática (Tales de Mileto) engendró la filosofía de Platón, la física (Galileo) engendró la filosofía de Descartes, la ciencia de la historia (Marx) engendró su prpia filosofía (y el psicoanálisis (Freud) comienza hasta ahora a engendrar su propia filosofía). Lo interesante de este proceso es que la filosofía marxista, engrendrada por la ciencia de la historia es, para Althusser, "correcta", (no verdadera, pues la filosofía no dice verdades, no es una ciencia, sino una ideología), esto quiere decir, la filosofía se ubica correctamente en posiciones que defiendan a las ciencias ya que la ciencia de la historia le permite el conocimiento científico de la producción filosófica e ideológica, le permitre, en últimas, el conocimiento científico de la producción de si misma. En esto consiste "la inmensa revolución teórica de Marx".
Menos conocidos son sus trabajos sobre
Maquiavelo,
Spinoza,
Montesquieu y
Rousseau.
Algunos de los estudiantes y camaradas de Althusser se volvieron posteriormente intelectuales eminentes:
Jacques Derrida,
Etienne Balibar,
Alain Badiou,
Marta Harnecker,
Jacques Rancière y
Pierre Macherey.
Obras de Louis Althusser
(1967) La revolución teórica de Marx. México: Siglo XXI.
ISBN 968-23-0166-1.
(1968) Montesquieu: la política y la historia. Barcelona: Ariel.
ISBN 84-344-0749-3.
(1969) Para leer El capital. México: Siglo XXI.
ISBN 968-23-0319-2.
(1970) Lenin y la filosofía. México: Era.
(1977) Seis iniciativas comunistas. Madrid: Siglo XXI.
ISBN 84-323-0289-9.
(1978) Lo que no puede durar en el Partido Comunista. Madrid: Siglo XXI.
ISBN 84-323-0316-X.
(2002) Para un materialismo aleatorio. Madrid: Arena.
ISBN 84-95897-01-6.
(2003) Marx dentro de sus límites. Madrid: Akal.
ISBN 84-460-1992-2.
(2003)
Ideología y aparatos ideológicos de estado / Freud y Lacan. Buenos Aires: Nueva Visión.
ISBN 950-602032-9.
(2004) Maquiavelo y nosotros. Madrid: Akal.
ISBN 84-460-1993-0.
(2007) Política e historia. De Maquiavelo a Marx. Cursos en la Escuela Normal Superior, 1955-1972. Madrid: Katz editores.
ISBN 978-84-96859-03-6.
Biografía
Estudió
filosofía en
París en la
École Normale Supérieure. Desde 1958 a 1960 realizó su trabajo de investigación en
Argelia, donde comenzó a construir las bases de su reputación en el campo de la sociología. Realizó además, una maestría.
Pensamiento
Fue uno de los sociólogos más relevantes de la segunda mitad del siglo XX. Sus ideas son de gran relevancia tanto en teoría social como en sociología empírica, especialmente en la sociología de la cultura, de la educación y de los estilos de vida. Su teoría destaca por ser un intento de superar la dualidad tradicional en sociología entre las estructuras sociales y el objetivismo ("fisicalismo"), por un lado, frente a la acción social y el subjetivismo (hermeneútica), por otro lado. Para ello se dota de dos conceptos nuevos, el
habitus y el
campo, así como reinventa uno ya establecido, el
capital.
Por habitus entiende las formas de obrar, pensar y sentir que están originadas por la posición que una persona ocupa en la estructura social. En cuanto al campo, es el espacio social que se crea en torno a la valoración de hechos sociales tales como el arte, la ciencia, la religión, la política... Esos espacios están ocupados por agentes con distintos habitus, y con capitales distintos, que compiten tanto por los recursos materiales como simbólicos del campo. Estos capitales, aparte del capital económico, están formados por el capital cultural, el capital social, y por cualquier tipo de capital que sea percibido como "natural", forma ésta del capital que denomina capital simbólico. Los agentes, con el habitus que es propio dada su posición social, y con los recursos de que disponen, "juegan" en los distintos campos sociales, y en este juego contribuyen a reproducir y transformar la estructura social. La obra en la que presenta de forma más sistemática su teoría es El sentido práctico (publicada en castellano por la editorial
Taurus).
En su trabajo empírico destaca especialmente toda su labor de crítica de la cultura, mostrando que la distinción cultural no es más que una forma encubierta de dominación, a la que denominó complicidad ontólogica entre el campo y el habitus. Esta crítica no le lleva al cinismo ante las manifestaciones de la alta cultura, sino a considerar que todos deberían tener igual acceso a la misma.
Su papel como intelectual cobró plena vigencia a partir de la segunda mitad de los 90 en Francia, siendo sus declaraciones objeto de viva polémica, por mantener posiciones muy críticas tanto con respecto a los medios de comunicación (véase "Sobre la televisión") como con respecto a la política en general. Propuso y fue fundador del parlamento de los escritores, una asociación pensada para dar a los intelectuales mayor autonomía sobre su trabajo, y de esta forma poder criticar y controlar al poder al margen de sus medios de difusión de la cultura.
*Sobre su teoría del campo literario, véase el apartado correspondiente en
SociocríticaConceptos básicos
Espacio social y prácticas sociales según Pierre Bourdieu.
[1]La teoría de Bourdieu está constituida por un conjunto de conceptos relacionados entre sí y que no se entienden sino en relación con otros. El punto de partida del análisis de lo social es el momento objetivista o de la indagación, en el cual nos abocamos a caracterizar las estructuras sociales externas, lo objetivo, lo social hecho cosa. El segundo momento del análisis será el subjetivista, la consideración de las estructuras sociales internas, subjetivas, o lo social hecho cuerpo. (TassuRock)
Habitus
Artículo principal:
HabitusEs un principio generador y un sistema clasificador de niveles sociales. Son las disposiciones que con el tiempo de vivir en una sociedad vamos adquiriendo, nuestra manera de actuar. Funciona en la mayoría de manera inconsciente en nosotros. Es la historia hecha cuerpo. Son los “márgenes de maniobra” en términos Bordiesanos.
El habitus es la generación de prácticas que están limitadas por las condiciones sociales que las soporta. Es el punto en el que convergen la sociedad y el individuo, pues es una ola, que por un lado nos dice la manera a ser, o es la manera en la que uno ya ha asimilado -tal vez de manera inconsciente- sus patrones y la voluntad de uno propio y de querer, o no, modificar ese habitus. El producto de una empresa de aprendizaje que todos los campos sociales utilizan para ejercer control y apropiación.
El habitus de clase vendría siendo la posición del agente dentro de la estructura de una clase social, donde el individuo contribuye a su producción y reproducción de este mismo sistema de relaciones entre las clases. No es un simple estilo de vida que se deriva de pertenecer a una clase sino que implica la totalidad de nuestros actos y pensamientos, pues es la base con la cual tomamos determinadas decisiones. La base de todas nuestras acciones es el mismo habitus de clase. Es el pilar que conforma el mero conjunto de conductas y juicios aprendidos aunque pareciese que es lo “natural”, como lo llama Bordieu, en nosotros: nuestros gestos, gustos, lenguaje, etc. Es por ello que las personas de determinadas clases sociales comparten los mismos gustos que aquellos que se encuentran en su mismo habitus social, estas “afinidades colectivas”.
Campos
Artículo principal:
Campo (sociología)El campo es una red de relaciones objetivas entre posiciones objetivamente definidas –en su existencia y en las determinaciones que ellas imponen a sus ocupantes- por su situación (situs) actual y potencial en la estructura de las distribuciones de las especies de capital (o de poder) cuya posición impone la obtención de beneficios específicos puestos en juego en el campo y, a la vez, por su relación objetiva con las otras posiciones.
Los campos sociales son espacios de juego históricamente constituidos con sus instituciones específicas y sus leyes de funcionamiento propias.
· Campo - dominante y dominado
El campo se constituye por:
La existencia de un capital común (conocimientos, habilidades, poder, etc.). Por tanto se produce:
La lucha por su apropiación. Las personas con un interés común se movilizan para lograr sus objetivos. Por eso:
Los campos son
dinámicos, no estáticos. Producen:
Una jerarquización entre quienes detentan el capital y aquellos que aspiran a tenerlo.
Existen dos niveles de análisis posibles:
sincrónico y
diacrónicoLos campos son las distintas configuraciones de clases o relaciones sociales, donde se unen para relacionarse. Bourdieu lo explicaba como si fuera una red, donde las relaciones son necesarias. Estas relaciones con su respectiva razón de ser y también con su estatus social que los hace relacionarse de tal o cual manera.
Para situar a los individuos con más claridad en los campos, Bourdieu propone que situemos a los individuos en un mapa. Estas posiciones de los individuos funcionan con parejas de oposiciones, p, ej: pobre/rico, valiente/cobarde. Así podemos analizar las diferencias en los individuos, según el campo en el que se encuentren, con más facilidad.
Condicionamiento
Parecería en primera instancia, que al estar en determinado campo y ya estando dentro de éste, nos comportamos de una manera específica, gracias al
habitus, por lo que nos encontraríamos determinados. Pero él diría, que sólo estamos condicionados. Y es aquí por lo que hace la analogía del juego, este “juego social” y es que existen ciertas reglas y casillas por las que te puedes mover, según tu posicionamiento y la pieza que te toca jugar. Te limita estar en cierta posición pero, dentro de lo posible, cada uno es capaz de decidir nuestra movida.
Ilusio
Bourdieu nos dice que competimos despiadadamente, inclusive aunque no conozcamos las reglas ni las fronteras de nuestro juego. El hecho de estar en este juego y de jugarlo sin siquiera saber por que lo jugamos es la ilusio, que es una mera ilusión de lo que son nuestras pautas de conducta como modelos únicos a seguir.
Capital
Bourdieu a la hora de efectuar sus análisis sociológicos valora como capital no sólo el acumulable en forma de moneda, infraestructuras y bienes materiales intercambiables. Si sólo se considera capital al dinero, no pueden ser explicados los comportamientos aparentemente altruistas de los agentes que se mueven por el campo. Bourdieu incide en señalar que las prácticas de noble corazón, se asientan también en una base interesada, crematística, económica, que permite al agente la acumulación de un capital que tiene que ser denominado de otra forma, y que es acumulado por el jugador de muchas maneras: como capital simbólico, en forma de honor, honradez, solvencia, competencia, generosidad, pundonor, entrega más allá de toda sospecha; como capital cultural interiorizado o incorporado, que es el que se adquiere en el seno de una familia (p. ej. de clase alta), o de una circunstancia concreta (una institución prestigiosa); como capital cultural objetivado, que es el visible en la acumulación de objetos extraordinarios, obras de arte que muestran el gusto distinguido del agente; como capital cultural institucionalizado, cuya forma más evidente la constituyen los títulos y diplomas; como capital social, conseguido a través de la red de relaciones que establece el agente por el campo. Todos esos capitales, son transformables en capital económico, y viceversa. Son capitales que manifiestan su efectividad bajo la condición del disimulo, del fingimiento en la creencia de su no cualidad económica.
Poder
Como todo buen juego, lo que hacemos es competir. Ahora, cada campo genera su capital. Cada agente trata de acrecentar sus capitales, usando las distintas estrategias que cada grupo que en cada campo se encuentra para seguir incrementando su capital, es esto mismo lo que da pie a las jerarquías y a las revoluciones. Generando estructuras para seguir con su capital, es decir con el poder.
Podemos ver entonces, que cada campo trata de acrecentar su poder valiéndose de su capital y al tratar de salvaguardarlo se generan los conflictos. Así es como se va tejiendo esta relación entre las estructuras e historia, entre diacronía y sincronía. Sus comportamientos se van conformando mutuamente. El poder aparece ya como un elemento que no podemos ignorar. Podríamos concluir que es aquella lucha que se genera tanto entre clases, individuos, ideologías, para conservar el mismo y acrecentar algún capital.
Arte y cultura
Bourdieu es considerado un sociólogo de la cultura, a este respecto analiza la cultura desde la perspectiva de los campos en donde establece que las clases se diferencian por su relación con la producción, por la propiedad de ciertos bienes, pero también por el aspecto simbólico del consumo. En este caso la clase hegemónica se perpetúa en el campo económico, pero se legitima en el campo cultural.
La estética más legitimada en nuestra cultura es la burguesa aunque también existe la estética de los sectores medio y la estética popular; sin embargo, las consideradas obras de arte no son más que un objeto que existe sólo en la creencia colectiva de quienes la reconocen como tal. El valor que se le atribuye a la obra de arte aumenta conforme se legitime en la estética burguesa y en el colectivo de artistas que aceptan dichas reglas de jerarquización.
Para compartir la disposición estética de las obras culturales se debe contar con un entrenamiento sensible de clase a las cuales se accede a través de las posiciones en el campo. Participar del goce de las obras de arte manifiesta una posición privilegiada en el espacio social. Las prácticas culturales burguesas tratan de simular que sus privilegios se justifican por algo más estético y noble que el capital, eso es la cultura.
Es por lo anterior por lo cual Bourdieu plantea que “El arte no existe”, lo que existe son diversos tipos de producciones legitimadas y aceptadas por los grupos hegemónicos política que tratan de salvar su posición en el campo por el gusto de la acumulación de estética.
Robert K. Merton
Robert King Merton,
sociólogo estadounidense nacido en
Filadelfia el 4 de julio de
1910, y muerto en
Nueva York el 23 de febrero de
2003. Es el padre de
Robert C. Merton, reconocido financista.
Padre de la teoría de las funciones manifiestas y latentes, y autor de obras como El análisis estructural en la Sociología (
1975), Merton es uno de los clásicos de la escuela estadounidense de esta disciplina. También fue importante su labor en el campo de la sociología de la Ciencia. Muchas frases acuñadas por él son hoy utilizadas diariamente, dentro y fuera de la sociología.
Biografía
Nacido en el seno de una familia judía emigrada del este de Europa, su nombre de nacimiento fue Meyer Schkolnickzó. Realizó su doctorado en la
Universidad Harvard, del que se recibió en 1939, y en 1941, comenzó a enseñar en la
Universidad Columbia de
Nueva York.
Allí, junto a
Talcott Parsons, desarrolló la teoría sociológica estructural-funcionalista, que privilegia un análisis microscópico de la sociedad, analizando las partes que la integran y la relación entre ellas. Permanecería enseñando en la Universidad de Columbia hasta 1979.
Murió en Nueva York, a los 92 años, en 2003.
Teoría sociológica
Teoría funcional-estructuralista
Es uno de los padres de la escuela estructural-funcionalista. Para Merton, la sociedad es un sistema que está constituido por una estructura que permanece en el tiempo, siendo un sistema un conjunto de elementos interdependientes, en equilibrio y que tienen la posibilidad de crecer. Por este motivo, a la teoría se la ha denominado sistémica.
Los elementos que integran el sistema son subsistemas interdependientes, que cumplen funciones sociales necesarias para el funcionamiento, regularidad y estabilidad de todo el sistema. Cada subsistema cumple una función. Si cumple con sus objetivos se le denomina funcional, y, en caso contrario, disfuncional.
Merton considera a la estructura como un sistema de relaciones relativamente estables entre las partes de un conjunto, y la estabilidad deriva de la permanencia de los actos sociales más allá de las personas.
Tipos de funciones
Funciones manifiestas
Las funciones manifiestas son aquellas que presentan consecuencias objetivas para la sociedad (o cualquiera de sus partes), reconocibles y deseadas por las personas o grupos implicados. Son aquellas funciones o efectos que se producen en la sociedad y que son en primer lugar positivas, en segundo lugar dichos fines son explicitados por los edictores de las normas y, en tercer lugar, reconocidos por los edictores de las normas (se reconoce que la norma es útil para dicho fin).
Funciones latentes
Las funciones latentes son aquellas que contribuyen a la adaptación social o a otros objetivos pero, simultáneamente, no son deseadas o reconocidas por la sociedad o el grupo.
Un gran ejemplo de función latente es el proceso de socialización llevado a cabo en el colegio. Aparte de los conceptos básicos que enseñan (función manifiesta) aprendes a comportarte.
Talcott Parsons
Talcott Parsons (
13 de diciembre de
1902 –
8 de mayo de
1979) fue un
sociólogo estadounidense.
Cursó estudios en el
Amherst College, la
London School of Economics y la
Universidad de Heidelberg (
Alemania). Dio clases de sociología en la
Universidad Harvard de
1927 hasta
1974 como director del Departamento de sociología de dicha universidad (
1944). Más tarde fue nombrado presidente del nuevo Departamento de Relaciones Sociales
1946 y posteriormente presidente de la
American Sociological Society en
1949Es uno de los mayores exponentes del
estructural funcionalismo en sociología. Dicha teoría social sostiene que las sociedades tienden hacia la autorregulación, así como a la interconexión de sus diversos elementos (valores, metas, funciones, etc.). La autosuficiencia de una sociedad están determinadas por necesidades básicas, entre las que se incluían la preservación del orden social, el abastecimiento de bienes y servicios, la educación como socialización y la protección de la infancia.
Entre sus libros destacan:
La estructura de la acción social (
1937).
El sistema social (
1951).
Si bien ha sido considerado como uno de los sociólogos más eminentes del
siglo XX, ha sido criticado por no prestar suficiente atención al cambio social y a los conflictos asociados a él. Su obra es uno de los primeros intentos de síntesis dentro del campo de la sociología donde revisa los escritos de
Émile Durkheim y
Max Weber, así como de autores menores para la sociología como
Vilfredo Pareto, y (en la obra de 1951)
Sigmund Freud. El papel de Marx en la teoría parsoniana es "asaz y escuálido" según la crítica que realiza
Anthony Giddens, e incluso se ha dicho que la obra de Parsons no es más que una teoría conservadora que pretendía ignorar a Marx.
Teoría
Parsons pertenece al paradigma funcionalista, por lo tanto su interés es técnico para predecir y controlar. Si bien no es considerado fundador de ningún paradigma, se lo ubica junto a Durkheim en el paradigma funcionalista, donde elabora una teoría que recrea el funcionalismo.
Podríamos decir que su preocupación estuvo centrada en lo que podríamos llamar “la sociedad”. Lo característico de los autores de este siglo es que conciben a la sociedad como una totalidad, como una unidad. La preocupación más característica de los autores del siglo XIX era analizar esta totalidad según sus “modos”, según sus “tipos”. Entonces, la sociología del siglo XIX construía tipologías, clasificaciones, de formas de ser de la sociedad. Podemos decir algunos ejemplos, Saint Simón clasifica a la sociedad en “sociedades militares” y “sociedades industriales”. Lo mismo hace Spencer. Comte clasifica a las sociedades según sus famosos estados como producción de conocimiento, sociedades biológicas, sociedades metafísicas, sociedades positivas... Durkheim clasifica a las sociedades según sus modos de solidaridad, sociedades de solidaridad mecánica y orgánica. James clasifica a las sociedades según el modo de ser de cada localidad ya sea, más o menos, cargadas de sentido subjetivos, o unidas por lazos emocionales, y a esto lo llamará “comunidad”, o que se caracterice por lazos más impersonales, más fríos, más mecánicos, y a esto lo llamará “sociedad”, así que clasifica a las sociedades en “comunidad” o “sociedad”. Marx clasifica a las sociedades según sus modos de producción predominantes etc.
Fuentes
Parsons para elaborar su teoría se basa en varias fuentes. Principalmente toma a Durkheim, utilizando su definición de sociedad, pero considerada como un sistema y no un organismo, En contraposición a Marx considera al conflicto como disfunción. Toma de Weber el concepto de acción social, lo que es una conducta con significado referente a la cultura. También retoma cuestiones de autores externos a la disciplina sociológica, como Freud, utilizando su segunda tópica, que plantea a la personalidad compuesta por tres componentes, el Ello (deseos), el Superyó (restricciones) y el Yo (mediador realista). Con esto se basa en el libro de Freud El malestar de la cultura que plantea a la sociedad como represor de nuestros instintos, ya que en el caso de las represiones del Superyó son todas de conformación social. Por último toma de Ludwing Van Bertalanffy, biólogo y padre de la teoría general de sistemas, su propuesta de un modelo que amplíe la visión científica bajo un nuevo aspecto de ordenamiento y relación a través del modelo de sistema.
Conceptos
Sistema: es un conjunto interrelacionado y jerarquizado de partes que al interactuar producen determinado comportamiento. Jerarquizado: concepto que extrae Parsons de Bertalanffy e implica el ordenamiento por orden de importancia. Aparato: es un conjunto interrelacionado de partes en el que no hay una más importante que otra. Criterio de jerarquización: el criterio es el equilibrio el cual es fruto del cambio y la estabilidad.
Parsons es conocido en la historia de la sociología, como el autor de la Tº estructural funcionalista, que se llama “A.G.I.L.”. El esquema ágil, o el modelo de las cuatro funciones, como es la Tº estructural funcionalista, que es lo mismo, no fue ni el primero ni el más importante, es decir, el más lucido, de los intentos parsoniano por resolver este problema. Parsons elaboró muchos intentos de Tº, todos ellos muy sugestivos, muy interesantes, muy atractivos. Uno de ello alcanzó cierto notable éxito en la comunidad sociológica internacional. Fue el modelo AGIL. Pero lo interesante es que Parsons intenta superar la distinción entre acción y sistema, entre objetivismo y subjetivismo en Tº sociológica. Curiosamente cada uno de los momentos de su Tº se fue desplazando, y en el fondo inconscientemente terminó siendo el representante de cada uno de esos enfoques.
Acción social en Talcott Parsons
Psicológicos: acciones imprescindibles o afectivas (llorar, comer, reír). Físicos: objetos materiales, no interactúan pero son imprescindibles como medios. Culturales: regulan y le dan significado a la acción. Valores y normas. Sociales: otros individuos con quien se interactúa. Funcionamiento: tiene tres modos. Catético: relacionado al amor o al afecto. Se relacionan a través de estos valores. Cognitivo: relacionado al conocimiento. Se investiga, se deja conocer. Evaluativo: relacionado al valor. Se relaciona con algo por cuan correcto es.
Problemas para mantener el equilibrio
Procesos sociales: el funcionamiento de todo sistema supone resolver los siguientes problemas.
¿Cómo se asegura la coordinación necesaria entre todos los subsistemas? Para lograr la coordinación entre los subsistemas primero hay que definir los fines y los objetivos así como los métodos para obtener los objetivos. Luego hay que establecer normas de funcionamiento, sistemas de gratificaciones y sanciones y nombrar autoridades. Este conjunto constituye el subsistema político.
¿Cómo se asegura que todos los integrantes de la sociedad conozcan los valores en que se sustenta? ¿Cómo se los motiva a aceptarlos y plegarse a ellos? A través del proceso de socialización los distintos integrantes del sistema van siendo formados desde niños de acuerdo a las normas establecidas y recurriendo a sistemas de gratificaciones y sanciones para lograr los fines sociales.
¿Cómo se hace para que el sistema y sus miembros logren sus objetivos? Dividiendo el trabajo entre los distintos integrantes, coordinando e integrando. El lugar que ocupes en la sociedad va a determinar el poder, prestigio y propiedad que tengas.
Quien más haya cumplido con los fines va a estar más alto en la pirámide social. Según Parsons cada persona tiene el lugar que se merece dentro de la pirámide. El fracaso de las sociedades es el fracaso individual